Informe geológico

Desde el punto de vista geológico el Geoparque de Salamanca se enmarca dentro del Macizo Ibérico, aunque también está presente la parte más suroccidental de la Cuenca Terciaria del Duero.

Es un área muy rica en geodiversidad, que ha sido objeto desde hace más de 50 años de estudios geológicos (Tesinas, Tesis Doctorales, TFGs, TFMs), así como de numerosas publicaciones nacionales e internacionales, muchas de ellas dirigidas desde el Dpto. de Geología de la USAL. Ello ha permitido conocer, valorar y proteger como Patrimonio Geológico decenas de geositios.

Materiales geológicos

Tectónica

Geomorfología

Geología económica

Geosites

Dentro del territorio se han identificado tres tipos de rocas principales:

  • Metasedimentos del Complejo Esquisto-Grauváquico
  • Rocas plutónicas variscas
  • Depósitos continentales del Paleógeno y el Neógeno de la Fosa de Ciudad Rodrigo.

Los metasedimentos están constituidos por materiales depositados durante el Neoproterozoico y el Paleozoico Inferior que han sido plegados y metamorfizados durante la Orogenia Varisca (Devónico-Pérmico Inferior). El Complejo Esquisto-Grauváquico (CEG) es una sucesión pelítico-arenosa muy monótona de edad Precámbrico-Cámbrico formada por depósitos siliciclásticos y carbonatados, en ocasiones con niveles caóticos y capas vulcanoclásticas intercaladas (Carrington da Costa, 1950). Este complejo se ha dividido de manera genérica en dos unidades (Inferior y Superior) y se ha interpretado como el resultado de una sedimentación marina en ambientes diversos depositada durante un contexto de inestabilidad tectónica (Moreno, 1977). Sobre el CEG se encuentran los materiales del Cámbrico, en muchas ocasiones en continuidad con los depósitos anteriores (Díez Balda, 1986; Valladares, 2000), y sobre estos, de manera discordante, las formaciones del Ordovícico, de entre las que destacan la cuarcita armoricana y otros cuerpos ortocuarcíticos del Orodvícico-Silúrico. Todos estos metasedimentos están deformados y metamorfizados en distinto grado, con los de mayor grado llegando incluso a la fase de fusión parcial (desarrollo de migmatitas), mientras que en los de menor grado todavía se pueden apreciar características originales, tales como estructuras sedimentarias inorgánicas y decenas de miles de icnofósiles del Ordovícico Inferior.

Las rocas ígneas plutónicas muestran una gran variedad textural y composicional, con términos básicos (dioritas y gabros) y ácidos (granodioritas, granitos biotíticos y leucogranitos). Muchos de estos granitoides son sincinemáticos y forman bandas plutonometamórficas, mientras que otros son granitoides tardíos epizonales que muestran aureolas de metamorfismo de contacto. En la parte más septentrional del territorio las rocas plutónicas constituyen un conjunto plutono-metamórfico de alto grado de gran interés petrológico, el Domo del Tormes. Este conjunto está formado principalmente por gneises grandulares, leucogneises ortoderivados, metapelitas migmatizadas, mármoles y gneises calco-silicatados que en conjunto están delimitados por dos zonas de cizalla conjugadas (López-Plaza, 1982; Martínez et al., 1988). En él aparecen dos tipos de rocas principales más un tercero de menor entidad (Gonzalo et al., 1994, López-Plaza y López Moro, 2003: leucogranitos peralumínicos, granitos biotíticos de moderada a débilmente peralumínicos y pequeños cuerpos de rocas intermedias que definen asociaciones monzoníticas, granodioríticas y diorítico-tonalíticas (López-Plaza et al., 1999; López Moro, 2000).

En algunas partes del geoparque, en especial en el sector más suroccidental, afloran depósitos continentales finicretácicos, paleógenos y neógenos que corresponden con la Fosa de Ciudad Rodrigo. Se trata de materiales detríticos, en especial areniscas y conglomerados, que tienen en ocasiones un cemento silíceo o compuesto por óxidos e hidróxidos de hierro (Corrochano, 1977; Alonso-Gavilán, 1981; Blanco y Cantano, 1983; Alonso-Gavilán, 1989; García Talegón, 1995; Molina et al., 1997). En estos depósitos continentales se han encontrado restos fósiles de vertebrados que no han sido estudiados a fondo.

Las principales deformaciones presentes en el geoparque de las Tres Sierras y los Tres Ríos de Salamanca corresponden con la Orogenia Varisca, aunque también hay estructuras posteriores asociadas con la reactivación alpina e incluso algunas deformaciones prevariscas que generan tres discordancias en los materiales preordovícicos.

Dentro de la Orogenia Varisca, en el territorio del geoparque se han identificado un total de 4 fases deformativas (D1, D2, D3 y D4), de las cuáles la última (D4) es tardivarisca. Es en esta última fase en la que se genera el Domo del Tormes, una de las estructuras tectono-metamórficas más importantes del geoparque.

Las estructuras tectónicas principales tienen una dirección dominante NO-SE y se pueden agrupar en dos grandes tipos:

Pliegues de distinta escala asociados a diferentes fases de deformación que van desde los niveles más superficiales (pliegues verticales sin esquistosidad) a los más profundos (deformación intensa y esquistosidad suhorizontal).

Fallas y fracturas tardivariscas con un importante componente de desgarre que se organizan en varias familias de direcciones conjugadas NO-SE y SO-NE. La más destacada de es la Zona de Cizalla de Juzbado-Penalva do Castelo (García de Figuerola y Parga, 1968; Jiménez Ontiveros y Hernández Enrile, 1983; Villar Alonso et al., 1992; Gutiérrez-Alonso et al., 2015), que se adentra en Portugal atravesando el territorio del geoparque de NE a SO.
La actuación durante la Orogenia Alpina está marcada por la reactivación de algunas estructuras tardivariscas y por el desarrollo de una tectónica en horsts y grabens, que permite la formación de fosas tectónicas que se alternan con las elevaciones de los bloques que constituyen las sierras.

Uno de los aspectos más destacados del geoparque es la amplia variedad de modelos geomorfológicos que hay por todo el territorio, que le confieren un gran valor.

En líneas generales el relieve es un relieve arrasado y maduro, suave y alomado, típico de la penillanura salmantino-zamorana, en el que destacan algunos elementos de rejuvenecimiento. Ese es el caso del complejo de profundos encajonamientos fluviales que constituyen Arribes del Duero, reconocido por el IGME como geosite de interés internacional (García-Cortés, 2009) y del que el geoparque engloba toda su parte salmantina. Al sur del territorio se encuentran además los importantes relieves serranos relacionados del sector más occidental del Sistema Central (sierras de Gata, Francia y Béjar), causados por el levantamiento tectónico durante la Orogenia Alpina.

Los principales elementos geomorfológicos presentes en el geoparque son:

  • Morfologías glaciares y periglaciares en la Sierra de Béjar.
  • Crestones cuarcíticos que forman sinclinales colgados en las Sierras de Francia y Gata, típicos de un relieve apalachiano.
  • Relieves residuales formados por “sierros” e inselbergs dómicos, como es el caso del inselberg de La Peña.
  • Paisajes berroqueños desarrollados en las zonas ocupadas por las rocas plutónicas.
  • Profundos cañones fluviales e importantes saltos de agua relacionados con el encajonamiento de la red fluvial.
  • Meandros y terrazas fluviales.

El patrimonio minero y metalogénico del geoparque es otro aspecto de gran interés, en especial en su sector occidental, donde existen yacimientos reconocidos de gran valor en varios metales, así como pequeñas labores para obtener otros metales y/o minerales de interés.

Destacan las mineralizaciones de wolframio de Barruecopardo, explotadas de manera intermitente durante el s. XX y que en la actualidad están en activo, y los antiguos yacimientos de litio y estaño de La Fregenada o los de uranio de la comarca de Argañán.

También hay indicios de antiguas labores para beneficio de oro durante época romana por prácticamente todo el territorio, destacando en este aspecto las del entorno de Las Cavenes.

Los geosites reconocidos por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) se pueden consultar en su visor: Inventario Español de Lugares de Interés Geológico.

Listado de Lugares de Interés Geológico del geoparque:

  • Arribes del Duero: Profundo encajonamiento fluvial de casi 100 km de longitud que define la frontera de España y Portugal en las provincias de Salamanca y Zamora. Se trata de una espectacular garganta labrada en granito con cortados verticales superiores a los 400 metros que incide unos 800 metros la penillanura fundamental de la Meseta.
  • Facies graníticas de Almendra: Intrusiones graníticas producidas bajo el control tectónico de la Zona de Cizalla Dúctil de Pelazas que hay en el embalse de Almendra. Estas intrusiones muestran un metamorfismo variado que aumenta de norte a sur y que se ve acompañado de cambios drásticos en los tipos graníticos. En algunos puntos se reconocen posibles procesos de asimilación mecánica.
  • Sill granítico del Teso de San Cristóbal y plutón de La Tabanera: Prominente cerro de granito de grano medio de dos micas emplazado en forma de sill por encima de migmatitas pelíticas.
  • Pegmatita de Puente Mocha: Cuerpo pegmatítico tabular muy conocido por haber sido una de las pegmatitas más ricas en minerales de interés (berilos, cuarzos rosados, fosfatos de Fe…) en el ámbito nacional.
  • Bornhardt de episienita de La Peña: Monte isla dómico formado por un granito episienitizado que está rodeado por el granito fresco, lo que permite comparar ambos y comprender el proceso hidrotermal que lo ha causado. El LIG permite constatar los procesos geomorfológicos recientes que dan lugar a la formación de espectaculares tafonis, paredes zapadas, alveolos y concavidades tipo gnammas (weathering pits), entre otros.
  • Cascada del Pozo de los Humos: Espectacular cascada del río Uces en un entorno en el que está profundamente encajado y en el que se aprecian sills graníticos de poco espesor que alternan con metapelitas. La presencia de esta alternancia, junto con un diaclasado, general la cascada.
  • Mina de Barruecopardo: Yacimiento filoniano e intragranítico de scheelita que actualmente está siendo explotado.
  • Yacimientos de estaño y litio de La Fregeneda: Localizados en diques pegmatíticos dentro del Complejo Esquisto Grauvaquico.
  • Yacimiento de uranio de Saelices el Chico: Yacimiento de uranio en el que la mineralización, de origen hidrotermal, aparece rellenado fracturas o cementando brechas de falla que afectan a los materiales metasedimentarios del Complejo Esquisto-Grauváquico.
  • Transversal del escarpe y fosa de Ciudad Rodrigo: Forma erosiva de morfogénesis estructural que constituye la articulación entre el pedimento de Gata y la Cuenca de Ciudad Rodrigo. El escarpe se encuentra relativamente degradado y salva un desnivel de entre 70 y 100 m aproximadamente.
  • Pedimento entre Martiago y Fuenteguinaldo: Piedemonte norte de la Sierra de Gata. Fisiográficamente se trata de una superficie algo ondulada y levemente inclinada al NE que actúan como interfluvios locales del río Águeda y afluentes.
  • Incisión fluvial del río Águeda: En el pedimento caracterizada por laderas de fuerte pendiente y desniveles de hasta casi 200 m.
  • La Peña de Francia: Elevación de formas pesadas y líneas de cumbres ligeramente accidentadas formada por sinclinales colgados. Destaca la presencia de una gran cantidad de icnofósiles en los materiales cuarcíticos.
  • Pliegue de tercera fase del paso de los Lobos: Pequeño pliegue de dimensión métrica que permite la observación de todos los elementos que conforman un pliegue, así como la distinta deformación que experimentan materiales de distinta competencia.
  • Estructuras tectónicas del puerto del Portillo: Conjunto de estructuras tectónicas generadas en la deformación tanto dúctil como frágil que acompañó la consecuente estructuración de los grandes sinclinales colgados de la sierra.
  • Valle de las Batuecas: Valle de unos 8 km de largo y 4 km de anchura con laderas casi verticalizadas y un encajamiento del arroyo Batuecas. Dentro del valle hay una gran variedad de estructuras geológicas y geomorfológicas.
  • Depósitos conglomeráticos auríferos de Las Cavenes: Explotación aurífera romana de los siglos I y II d.C., de tipo ”surcos convergentes”, muy similar al de Las Médulas (León). Las Cavenes constituyen una zona arqueológica de gran interés.
  • Intrusión granítica La Alberca-Sequeros: Amplio afloramiento granítico muy alterado y fracturado en el que hay abundantes filones de cuarzo y vetas de wolframita y casiterita (wolframio y estaño).
  • Calizas de Tamames del sinclinal de Tamames: Calizas mudstone de edad Cámbrico que afloran a lo largo del flanco norte del sinclinal de Tamames. La estructuración de los depósitos, arquitectura estratigráfica y características sedimentológicas, así como su contenido en fósiles, permiten obtener información sobre las características físicas y químicas de ambientes sedimentarios mareales y reconstruir la paleogeografía cámbrica del momento.
  • Depósitos de gelifracción en el pico Cervero: Ambiente periglaciar que permite la presencia de zonas de debilidad que provocan el proceso de crioclastia.
  • Cuarcita armoricana del sinclinal de Tamames: Afloramientos de Cuarcita Armoricana en el flanco sur del sinclinal de Tamames. Su buena exposición permite analizar tanto las características estratigráficas y sedimentológicas como las deformaciones sufridas, tanto dúctiles como frágiles.
  • Meandro del río Alagón en Los Pradillos: Meandro del río Alagón al ser interceptado por una fractura de dirección NO-SE que provoca un cambio de 90 grados en su discurrir, seguido de otro giro de 180 grados unos 300 metros aguas abajo y de nuevo un giro de 180 grados, para finalmente volverse a adaptar a la dirección SSO que seguía antes de ser interceptado.
  • Metasedimentos de La Covatilla: Conjunto variado que incluye granitoides inhomogéneos, diatexíticos y sincinemáticos que presentan estructuras de tipo migmátitico o inhomogeneidades texturales y composicionales. Son rocas aflorantes en zonas de alto grado metamórfico, ligados con los procesos de migmatización cortical y producción de magmas graníticos.
  • Superficie de cumbres de la Sierra de Béjar: Ejemplo bien conservado de superficie de cumbres, que se identifica con la penillanura post varisca, elevada y reestructurada durante los paroxismos alpinos. El área delimitada se sitúa sobre los 2100 m y llega hasta los 2428 m del Canchal de la Ceja.
  • Glaciar de Peña Negra de Becedas: Una de las lenguas emisarias tipo outlet que emergían del domo de hielo (glaciar tipo icecap) de la Sierra de Béjar. Uno de los elementos más singulares de este glaciar es la presencia de cubetas de obturación intramorrénica y marginales, rellenas de material turboso, con abundantes céspedes almohadillados.
  • Paleoglaciar de Cuerpo de Hombre y Nava de Navamuño: Paleoglaciar cuyos complejos morrénicos laterales presentan un excelente desarrollo. La nava presenta una morfología y una geometría de relleno que, junto a su relación con la actividad del glaciar, hacen que sea de gran valor científico; hasta el momento es la depresión tipo turbera más profunda detectada en el Sistema Central.

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